
Para el Sabio no existe la riqueza. Para el Virtuoso no existe el poder.
Y para el Poderoso no existen ni el Sabio ni el Virtuoso.
Cuando alcancé la sabiduría, ella me miró y dijo: "Ya me alcanza cualquiera".
Texto:Ernesto Esteban Echenique
Fotos: Bernardo Monteagudo
Fotos: Bernardo Monteagudo