A Dios rogando y con el mazo dando…Pidamos a Dios que nos ilumine y nos ayude…
Pero también hagamos, eduquemos y ayudémonos…
Hay que sembrar la semilla de la conciencia, quizás esta sea una insignificante playa, sea como un granito de arena en la inmensidad de problemas por la preservación del medio ambiente, pero si todas desde nuestra humilde posición hacemos algo podemos lograr cosas mayores.
Lo peor que nos puede suceder es que como al sapo cuando lo ponen en una olla con agua fría y la calientan de apoco, termina por morir cocinado.
Los medanos están decreciendo de apoco, la erosión natural y la creada por el hombre, robo de arena, destrucción de las plantas que fijan los medanos, circulación de vehículos 4x4, cuatriciclos, motos, etc, producen este deterioro.
Como le pasó al sapo un día podemos darnos cuenta que ya no existen y tener que recurrir a las fotografías para mostrarle a las generaciones futuras como eran las playas de la costa atlántica argentina con su bella fauna y flora.
Bernardo A. Monteagudo















